miércoles, 25 de enero de 2012

BIENVENIDO MR. BERLANGA (Documentos RNE)

“Un director de cine es inexistente… lo único que es válido para un director de cine es llegar a sentirte como con un complejo que no lo he leído en ningún libro de psicoanálisis, que sería el complejo de dios… no habla ni Freud ni ninguno de los que han inventado todos los complejos posibles del complejo de dios. Para mí ser director de cine es, chapuceramente, convertirse durante una pequeña temporada en un proceso creativo que para mí es similar al de un dios de miniatura… rueda, hace una cosa en la que cada plano, es la creación de un universo.
Eso para mí ha ido cada vez más llegando a tener más fuerza en mis películas… y ya, esta última pues yo diría que  casi habrá un porcentaje de un cuarenta o un cincuenta por cien de estar rodando en la más pura abstracción, es decir, sin saber lo que voy a hacer en el momento en que llego al sitio donde tengo que rodar. Yo escribo los guiones, pero luego los olvido totalmente, y en el momento de ir rodar, lo que hago es que sin saber cómo… dejando unas libertades totales creativas a los actores, a todo el equipo, lograr que vegetativamente surja un trozo de vida, que es el plano”.

Cerca, muy cerca de una definición de genialidad. Siempre he admirado a los que hacen obras de arte, y además lo dicen. No lo entiendo, pero lo admiro, casi sin querer.

domingo, 22 de enero de 2012

PALABRAS SACADAS DE (CON)TEXTO [EPS domingo 22 de enero de 2012]

"Mire, yo parto de un principio: la vida es realmente corta y no tengo tiempo para aburrirme"
Vincent Cassel

Uno siente eso a veces. Es raro pero "sabes" cuando estás perdiendo el tiempo.

"Para mí, lo más apasionante del ser humano es el momento en el que está a punto de caer al abismo y lo da todo para enderezarse y sobrevivir"
Vincent Cassel
Hay una portada de un libro de Cioran que me ha venido a la mente con esto que dice este hombre. LA CAÍDA DEL TIEMPO. Y el principio de la película SACRIFICIO, de Tarkovski. Ambas obras, libro y película, parten del que está cayendo como único punto de partida para la honestidad y la supervivencia al límite del que quiere crear algo nuevo sin inventar humo.

"¡Si usted supiera lo que mucha gente decía de él en Francia y en Italia en los sesenta...! Ese tipo de la boca torcida, ese tipo con gesto de mala leche... pues para mí era la clase. Clase con mayúscula. Era el encanto, la elegancia, la masculinidad, más allá de lo plástico".
(habla de Jean Paul Belmondo y de la belleza del rostro del malvado bueno).
Vincent Cassel
Long John Silver, Charles Laughton, Malatesta... los malos, la grieta en la pared. Los que no pueden ser otra cosa, y la valentía los hace atractivos.

sábado, 21 de enero de 2012

MORFOLOGÍA DE LA DISCIPLINA (mentiras modernas o "el mareo de la perdiz" intencionado)

Viendo a Luis García Berlanga (q.e.p.d.) en el desaparecido programa "El Faro de Alejandría", uno sabe que las palabras de Javier Marías en un lejano artículo dominical de EPS toman importante relieve, serena actualidad y valía, cuando lamentaba la ausencia de papel y boli al ser asaltado por ideas interesantes por la calle o haciendo la compra.
El programa es un debate, a propósito del estreno de PARÍS-TOMBUCTÚ, sobre el fin del milenio y, también, del mundo. ¿Qué mundo? el suyo, que procede del Mediterráneo, tiene, aproximadamente 3.000 años y empezó a apagarse con las guerras europeas (1ª Gran Guerra, La Civil española por lo cercano y la 2ª Guerra Mundial).

G. Berlanga, durante el desarrollo del programa, escribe en un papel, seguramente reflexiones cogidas la vuelo en el discurrir de las intervenciones, con una actitud corporal que transmite desgana, como queriendo quitar importancia a lo que está escribiendo... pero no es así. Ahí está la semilla de una futura creación genial. Berlanga es por fuera francés con el alma española de Goya, Solana...

Es mentira lo de la indisciplina del creador.
Un buen creador podrá decir en una entrevista que odia la disciplina.
Un buen creador podrá odiar sinceramente la disciplina.
Pero ¿qué es la disciplina? cojo sólo la segunda acepción.
RAE. DISCIPLINA: 2. Arte, facultad o ciencia.
La que tenga cada uno, por tanto.

PALABRAS EN CASTELLANO CON REMINISCENCIA ITALIANA (Entrevista No es un día cualquiera a Gino Paoli)

"LA RISA ES UNA COSA MALA, LA SONRISA ES BUENA"

Suena esto en castellano con acento italiano, con la reminiscencia que deja el latín en los italianos, es sentencia mediterránea, sencilla, de verdad.

sábado, 8 de octubre de 2011

EL DIRECTOR FALLIDO (Autor: Émulo Borges Sapiente)

Todo habría ocurrido tal como aquí se expone si algún banco o una feliz institución poderosa se hubiera hecho cargo de los costes. Pero se nos quedó en esto.

El director de cortos estaba seco. Pasaron aquellos tiempos donde le venían ideas en cualquier bar, delante de un ejército de botellines vacíos, salvo el último que le había servido el camarero de mandil sucio, oídos atentos y palabra escasa pero suficiente.
Bastaba eso y poco más para empezar un martes a grabar en cualquier sitio con unos cuantos conocidos que hacían de actores y actrices. Muchos cortos caídos del cielo. Entre otros, títulos como: Vecinos irredentos, El calumniador, Sueños del trote mañanero, Soldados de plomo y sangre...


Había quedado mal con todos los actores menos uno. De él se acordó aquella tarde con color de noche, cuando levantó la vista del papel amarillento al cielo de Madrid en la feria del libro de otoño.
Llegó después de comer a las casetas que poblaban el Paseo de Recoletos. Serían las cuatro de la tarde. Quince minutos más tarde, cuando aún se encontraba emboscado en la primera caseta que había abordado, le llegó un mensaje al móvil: "no puedo ir, tío. lo siento, ya hablaremos". Bah, dijo el dircetor en voz baja, si esto es como el que se va a la piscina cubierta a nadar. Se miran libros solitariamente.
Se dijo eso, pero pensó otra cosa. Le jodió bastante. Y se quedó un poco bloqueado. Como absurdo entre tantos libros solo. Como en un mar de libros. En un océano de paginas.
¿Qué hago?¿Me voy a mi casa?... y así estaba, con la mirada perdida, atolondrado y pensando en marcharse a su casa, cuando cogió, un poco a lo tonto, un poco al azar un libro de tapas azul marino; gastadas, pero todavía dignas y resistentes al tiempo. O es que precisamente el tiempo las había vuelto dignas, porque estaba bien hecho aquel trabajo. Y también a lo tonto se puso a ojear aquellas páginas, cuando abrió el libro. Y el verbo ojear se trocó en hojear cuando de repente cogió al vuelo una palabra que por allí andaba.

jueves, 22 de septiembre de 2011

PRESENTACIÓN DE "SANGRE EN LA CALLE DEL TURCO" (José calvo Poyato)

Llegábamos a Madrid apurados de tiempo. Normalmente la carretera A-42 está bastante transitada, pero no suele haber atascos ni retenciones. Pues ayer hubo de las dos cosas. Origen del mal: partido de fútbol en el estadio Vicente Calderón, al que se accede si vienes del sur de la Comunidad de Madrid, por la vía antes mencionada.
Eran las ocho menos veinte y todavía nos encontrábamos parados en medio de la larga hilera de coches que llegaba hasta justo la entrada misma de la capital. Me ponía de los nervios, y más cuando luego vi en un panel luminoso que había "evento deportivo... bla, bla...". Hay que joderse, perderme la presentación de un libro que llevo esperando un mes por el fútbol. El fútbol es así. Fútbol es fútbol en teleparchís. Dónde quedaron aquellas noches de "Largero" de la cadena Ser. No lo sé, pero hoy es que no me interesa casi nada el deporte rey. No perderse a Fernando Alonso y el partido y las noticias de deportes de la sexta, canal plus, la uno, la dos, la tres, la cuatro, la cinco, la siete, y el largo etcétera de cadenas que nos fustigan con sus idénticos noticiarios deportivos, es la nueva religión de fieles "deportistas" de televisión y sofá.

Pero llegamos. Justo a las 20.00 horas de la tarde pasábamos al Círculo de Lectores de Madrid, en la calle O'Donell. Ni siquiera tuve que dejar el coche en un parking. En una calle cercana al lugar del acto cultural, un coche se marchaba justo cuando yo pasaba por allí. Era zona verde, pero como rozábamos la hora en que se termina la ORA, no sacamos papelito. Y andando rápido, con el libro bajo el brazo, cruzamos un par de calles para presentarnos puntuales a la cita.

En la puerta había un corrillo de gente, donde se encontraban J.J. Armas Marcelo (escritor que también intervenía en la presentación) y José calvo Poyato. Pasamos al moderno centro del Círculo, preguntamos por el salón donde se desarrollaría el evento y al pasar quedaban dos sitios muy buenos en segunda fila.

No había mucha gente, unas setenta u ochenta personas. José Calvo Poyato, J.J. Armas Marcelo y otra persona entraron en el salón a las ocho y cuarto y subieron a un estrado donde había una mesa con tres micrófonos y tres jarras de agua con un vaso al lado de cada una de ellas.

 Delante de cada micrófono un cartel con el nombre de cada uno de ellos marcaba su posición en la mesa. Mirando desde el público, Juancho a la izquierda, José en el centro y el otro hombre que entró con ellos, David Trías, a la derecha, editor de "Sangre en la calle del Turco" de la editorial Plaza y Janés.

Este último hizo una breve e insuficiente presentación, tanto en la forma como en el contenido. Lo que más resaltó del libro es que era trepidante, palabra que repitió dos veces en su corta participación en el evento. Lo que creí percibir al menos en sus palabras fue la auténtica admiración que sentía por José Calvo Poyato, cosa que salvó un poco el inicio del acto.

 Vino de otro pellejo fue la intervención de Juancho Armas Marcelo.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

MI ENCUENTRO CON JOAQUÍN COPEIRO (AUTOR DE "LA PUERTA DE LAS MENINAS")

Ayer asamblea en el anfiteatro moderno del Parque de las 3 culturas. Toledo. Después marcha de protesta contra los despropósitos de nuestros queridos políticos. La tarde ya se había ido y, una vez ocupada la calzada de la Avenida Europa, bajo las luces de las farolas veo fugazmente una cara que me resulta conocida. Me suena a un autor cuya foto venía tras la portada de "La Puerta de las Meninas", Joaquín Copeiro.

Dudo. No sé si es o no es. Y en caso de que sea, ¿qué le importa a él que me leyera su libro casi de un tirón y disfrutando como un enano perdido entre las callejuelas de Toledo?
Pues le importa y me lo dice después de que me haya acercado con respeto, tocándole en un brazo suavemente y , una vez vuelto hacia mí, haberle preguntado en voz sólo audible para él:
- ¿Es usted Joaquín Copeiro?

Cuando ya le he felicitado por el libro y le he dicho que me gustó más que la mayoría de libros que leo, me lo dice:
- Siempre anima a seguir escribiendo que te digan que algún libro tuyo gustó.

Caminamos al ritmo de la marcha antirecortes, conversando sobre los libros. Le digo que se nota cuándo un autor necesita escribir algo. Se percibe en la obra. Y eso el lector lo agradece. Él está de acuerdo.
Hablamos sobre la breve pero intensa y necesaria y fundamental obra del enorme Gil de Biedma. De Alberti y sus dotes desconocidas de prosista en "La arboleda perdida". De Toledo y su misterio eterno. De "El laberinto de la luz", obra con la que disfrutó escribiéndola más que con "La puerta de las Meninas".

Llega un momento en el que noto que quiere volver con la gente que ha venido al acto, y me despido con un apretón de manos y un pensamiento: el siguiente libro que me leeré, traicionando nuevamente a tantas obras que esperan pacientes, será "El laberinto de la luz".