jueves, 14 de junio de 2012

LA SECTA DEL PAPEL

     "Cuando leer en digital sea más cómodo que el libro, éste desaparecerá, y quedará como un vestigio estético para una secta de lectores que se reconocerán con una mirada por la calle" Manuel Vicent, 2012

     Ya he visto las nuevas pantallas, hay una de ellas que tiene: pantalla avanzada de tinta electrónica E Ink, se lee como una página tradicional, sin reflejos, incluso a plena luz del sol, lleva tu biblioteca a todas partes: puede contener hasta 1.400 libros, descarga libros en 60 segundos de manera inalámbrica gracias al wifi integrado, más ligero que un libro de bolsillo, sólo pesa 170 gramos, batería de hasta un mes de duración...

     SE LEE COMO UNA PÁGINA TRADICIONAL: ¿quién se cree esto? ¿Qué será una página tradicional para la gente que hace la publicidad de los nuevos formatos de contenedores de libros electrónicos?
     PUEDE CONTENER HASTA 1.400 LIBROS: una vez más se delatan con su misma publicidad, en este caso nada engañosa, porque precisamente eso son estos aparatos: contenedores de libros. ¿Quién va a leer 1.400 libros? por Dios, quien compre ese aparato por esta propaganda no ha disfrutado nunca realmente con la Lectura. Esa inicial mayúscula no es para pontificar la lectura, es para defender el libro usado una tarde de verano, cuando uno está en chanclas en su sitio favorito de la casa, con una botella de agua al lado, las gafas bien puestas y se olvida de sí mismo durante dos horas seguidas.
     BATERÍA DE HASTA UN MES DE DURACIÓN: me imagino a esa persona que se va de vacaciones con su libro electrónico, se le olvida cargar el aparato, no se lleva los bártulos para poder cargarlo, y de repente ¡catrástofe en el hotel!, se oye un grito de pavor por todo el pasillo lleno de turistas. ¡No podrá leer el lector de libro electrónico 1.400 libros en la playa! Diez minutos más tarde estará en el quiosquillo más cercano comprándose uno de esos libros, de papel, ediciones que sacó hace siete años EL PAIS o EL MUNDO, de grandes obras de la literatura universal.
    
Vi una película hace poco donde dos personajes de la misma estaban en un restaurante peculiar, viejo y anticuado para nuestros días de hoy. Sobre todo porque para llegar al teléfono, que era rojo, había que subir unas escaleras en curva, y el teléfono estaba en una especie de garita azul celeste. Eso era lo que Manuel Vicent llama un vestigio estético. De eso hemos pasado a los adefesios estéticos, más rápidos, más modernos, más asépticos y más aburridos.

domingo, 10 de junio de 2012

"Y VOY A PEDIR 50.000 MILLONES...

Para una autopista. Mi autopista preferida".

     El título de esta entrada junto al texto de más arriba en negrita, todo entrecomillado, es parte de una canción.
     Hoy, recién hoy, un país, un estado, un grupo de reinos de taifas, un multiconjunto de naciones plurinacionales... hoy, recién hoy, este país ha sido ayudado, subvencionado, acreditado, rescatado (oh no), por... la verdad es que me da miedo escribir Europa, el eurogrupo o Bambia... i don't know.

     Un hombre, un músico, el último bohemio del milenio escribiría allá por los defraudadores años 2000 (defraudadores sobre todo porque no hubo parón tecnológico, más que porque no pudiésemos superar nuestras diferencias con los extraterrestres de papel de plata y cartón de las películas de los años agoreros '50 y '60 del siglo pasado). Escribió ese músico que "Están buscando al responsable para que hable...". Parecía ver a un ministro económico, hoy año 2012, con la corbata acariciando unos huevos, demasiados pasados por agua podrida.

     NO ES UN RESCATE. Pero para esto no hace falta ni traje, ni corbata, ni micrófono, ni confianza de los mercados, ni seriedad estudiada. Sabemos (sabemos) que no nos rescata nadie.

domingo, 3 de junio de 2012

REINICIAR MÁS TARDE (ANDRÉS TRAPIELLO EN LA BNE)

 
     17 de mayo de 2012, BNE.
 
     Un hombre solo.
     Una sala con unos cuantos románticos y luego gentes que van a estas cosas por ir.
     Lo que más llama la atención del salón de conferencias de la BNE es la absoluta comodidad de las butacas. Nunca he estado en un  teatro, paraninfo, auditorio, etcétera, con unos asientos de los que cueste tanto levantarse e irse, como hicieron dos personas con pinta de que iban a las conferencias de A.T. como hubiesen ido a la del doctor Dukan o a cualquiera para luego decir delante de sus amigos "estuve allí". Como palmera, pero estuve allí.

     No sé si se enfadó A.T. porque no estuviera la persona que lo invitó a este ciclo de El libro como universo, pero parecía. Tampoco parecía hacerle gracia que le estuvieran metiendo prisa para que terminara. No sé si tuvo algo que ver esto que luego no hubiera preguntas de los espectadores a A.T. pero la chica que venía tan dispuesta con el micrófono se quedó con una cara... seguro que no ha leído ningún libro del Salón de pasos perdidos.

     Me equivocaré tal vez con esto que cuento, pero es lo que me parece a mí que pasó. Era como estar delante de un episodio del Gato encerrado, o de El tejado de vidrio... algo así... y claro, disfruté.

     Yo no sé si de las 100  (tal vez más) personas que estábamos allí, se dio cuenta alguien de lo difícil que es preparar una conferencia como aquella. Empezó a las 19.10 más o menos, tras la breve presentación a A.T. de una mujer que no sé quien es. Y terminó cerca de las 21.00...
Hoy en día que con ordenador, televisión, móvil... estamos ante el pajareo de hiperactividad vacía constante, y la no profundización en nada, me gustó ver "una clase" en tipografía y amor al papel y el libro.

     Después de leer los cuatro primeros volúmenes de la Novela en Marcha (Salón de pasos perdidos) entiendes bastante los gestos del escritor.

     No percibí odio, ni rencor, ni siquiera ironía en el comentario que hizo sobre la cantidad de tipos de letra que existen hoy en el mundo informatizado, y de la posibilidad de convertirnos cada uno de nosotros en editor.Y me extraña que no sienta nada de eso, cuando uno ha leído todos los esfuerzos, incomodidades y sí, también, romanticismo en su tareas de impresor. Tal vez es que a mí en su lugar sí me diera un poco de risa la revolución tecnológica y la democratización del elegir la tipografía de un escrito. No porque eso sea malo, sino porque quién sabe las horas que le ha dedicado AT al trabajo artesanal del papel, a indagar en las distintas tipografías de épocas anteriores.

     La principal idea de la conferencia, y sin la que todo lo demás es anécdota, fue una aseveración que hizo Juan Ramón Jiménez, que nos trasladó AT en la charla y que creo haber leído en algún volumen de La novela en marcha, grosso modo: un libro en distintos formatos se convierte en lecturas distintas. Sé que no es tal cual, pero a mí me parece que está claro. Tuve un presentimiento de estas palabras antes de conocer a AT. Fue hace unos 12 años. Compré España Invertebrada y La Redención de las provincias de Ortega, unidas ambas obras en una edición de antes de la Guerra Civil (no tengo aquí el ejemplar y por tanto no sé el año). Nunca había tenido un libro viejo o antiguo en mis manos. O por lo menos no los había valorado antes. Leí el libro. Me gustó algo ese olor, ese tacto, incluso las pequeñas manchas. Me gustaba pero no sabía explicar por qué. Hasta que llegué a una conocida tienda gigantesca en el centro de Madrid donde más libros compraba anteriormente a el hallazgo orteguiano. Vi una de las dos partes del libro en una edición moderna, y ahí comprendí todo. ¿Me hizo falta la conferencia para entender todo esto mejor?... No lo sé, tal vez es no sentirte solo en ese amor un poco enfermizo por el papel y "los papeles viejos".

     Cuando se terminó el acto me hubiese gustado acercarme y decirle algo. Pero me quedé sentado, pensativo, mirándole. Tras la charla algo se había roto, se veía en su actitud. La pasión saltó del papel a la realidad, donde es menos pasión, pues la realidad "defrauda de tal manera" como diría J. Sabina...
No, la visión romántica de las cosas es desde una distancia. No hacía falta acercarme para constatar que donde más cerca está uno de la verdad de un escritor como AT es lejos, en sus páginas del salón de palacio venido a menos, antiguo, olvidado de todos y de todo.

     


miércoles, 30 de mayo de 2012

JUGANDO A SER ECONOMISTA

     "Tenemos todos la culpa" es la frase favorita de la Banca Todopoderosa. Esta frase junto con un nutrido grupo de palabras con el que diariamente nos marean la perdiz o la zanahoria delante de nuestras narices, es, digámoslo claro la prueba de que nos están tratando como si fuéramos niños o gilipollas.

     Prefiero lo segundo, porque a los niños no se les miente, o mejor dicho, no se les miente tan burdamente como lo hacen con nosotros los políticos, dirigentes de la banca y otros personajes de traje y rapiña.

     Es acojonante cómo se les pone los pelos de punta de la emoción a distintos economistas en los medios de comunicación alabando el euro y lo mal, fatal, que estaríamos sin él. Pero no dicen todo. No dicen que sin el euro mucha gente no podría vivir del cuento. Si no recuerdo mal, donde un botellín de cerveza costaba cien pesetas con la peseta, subió por obra y gracia de mangantes y aprovechados a ciento sesenta y seis pesetas y pico con el euro. Como esto, lo demás. (No sé quién tiene la culpa si el distribuidor, la subida de gasolina y por ello el transporte, el que lo pone en el bar; que en esto no hay acuerdo)

     Pero la fábula más extendida es la de los pisos, y la murga de la BT a los currantes: "No haberte comprado un piso, si no lo podías pagar después". Y tienen toda la razón del mundo, mirad como asiento. Pero lo mismo se le podía decir a la BT: "No haberte podrido jugándotela con la especulación para ganar más y más y más". Así que hay rescate de mamá estado para la gente que tiene ahorros honrados en tal o cual banco / caja, NO PARA SUELDAZOS NI JUBILACIONES VERGONZOSAS, para los que de verdad han destrozado la economía, comparados proporcionalmente con los que compraron UN PISO. Porque, que yo sepa, salvo en Cataluña con un caso, el que no puede seguir pagando piso, se lo quitan.
Pero esperad... no escucháis algo... son risas, son las carcajadas de los miembros de la BT, como diciendo: "Qué pardillo, leche, la BT es intocable porque hay gente de ___________ y de _____________ dentro de ella" (cada uno que ponga lo que quiera aquí. Rellene a su gusto, sólo hay que saber leer y abrir los periódicos).

     Vemos todos los días titulares que habrían de sonrojar a políticos y a la BT. Verbigracia: Aeropuerto sin aviones, AVES sin utilizar, Banquero X cobrando __________________ por jubilación...

     Una casa no es un collar de perlas. Si alguien todavía respeta ese papel que se llama Constitución, y lo ha leído, ahí pone que todo español tiene derecho a una casa digna grosso modo. No 40 millones por un cuchitril.
Claro. esto es como la Alta Cocina, con algunos adornos es el no va más: a saber, términos radiados, televisados... liberal económico (todo lo contrario a lo que significaba liberal hace doscientos años), confianza, mercado global... y otro tipo de aliños para ensaladas caducadas.

Pero cuidado, esto es subjetivo. No tengo ni idea de economía. Aunque creo que los que hacen números desde arriba (los gerifaltes, vamos), saben de eso, de números, no de la vida cotidiana de los amos y amas de casa. Y es que los amos del mundo no son amos de casa.

Por cierto, a los que nos tratan como gilipollas: que intentéis engañarnos, vale para el tonto que se lo cree. Pero que os engañéis a vosotros mismos os debería dar vergüenza, menudo mundo les dejáis a los hijos, de los hijos, de los hijos, de...

lunes, 28 de mayo de 2012

LA NOCHE EN NEGRO

taberna Amboades
Toledo, 25 de mayo de 2012

LA NOCHE EN NEGRO


A la hora en que la luz es expulsada por la sombra,
y el sol firma su sentencia en fuego allá en el último resplandor,

a la hora en que cierran las puertas de puerta Bisagra,
y la luna inaugura la noche de los tiempos,

a la hora en que el águila bicéfala yergue sus cuellos en el blasón
sin meter la cabeza debajo el ala,

a la hora en que el judío toma la judería,
y riega la callejuela con un rumor imperceptible de pasos,
el árabe se asoma al minarete,
y recuerda una palabras en un idioma lejano pero familiar.
A la hora en que el cristiano
apoya el tahalí de cuero en un rincón de la taberna,
y deja la espada durmiendo su venganza...

a esa hora...tomaron la noche en negro,
murallas adentro,
el vino y su veneno dulce y amargo,
la pintura y su verdad atrapada en el disfraz de la mentira,
la música y su viaje de huida, de encuentro, de evocación,
y las letras, en el idioma en que Cervantes soñó con el sueño del Hidalgo
en una prisión allá en el Sur.

Gracias a Miguel Ángel, Valentin, El Greco , Goya, Alberti, Velázquez , Palestrina y todos los que de un modo u otro conjuramos LA NOCHE EN NEGRO.

miércoles, 16 de mayo de 2012

ESCLAVOS DE PELOTAS

     Hemos llegado a la hemoglobina de la saturación. Esto no hay quien lo aguante.
     Empezando por el domingo: todas las radios violan la tranquilidad del coche, el día previo a la vuelta al trabajo semanal. Descontando radio clásica, radio 3 y alguna radio musical, todas las demás son un revoltijo de frases hechas, heroísmos de cartón piedra y mucho negocio al habla y, sí, también subterráneo, como las ratas.

     Es mejor ver a "tu" equipo o levantarte a las 6 de la mañana a seguir al simpático Fernando Alonso que saber qué pasa en la vida. Y no me refiero a leerte el Financial Times, ni siquiera el País. Es otra cosa. Otra cosa que si no sabes cuál es, tú, sí tú también, eres esclavo de pelotas.

     Viendo a los jugadores del Real Madrid en la fuente de la diosa Cibeles me recordaban más a cualquier cosa que a un equipo de fútbol. Se parecían más a un grupo de jóvenes que se van de vacaciones a Punta Cana, y cuando llegan allí se creen los "putos amos". También era curioso ver la plataforma a poca altura del suelo que montaron en el Bernabeu, parecían desconocerse entre ellos, como cuando entras en la discoteca veraniega y la euforia te hace sentir amigo de todo el mundo. Gran engaño.
     El Barça no es distinto. Sí en el exterior, las formas. Pero la filosofía es la misma. Con su Masía y todo. El Madrid se cree la hostia porque es el Madrid, ya está. Y el Barça tiene el componente glamouroso nacionalista. Todo el que va cae en la red. Pero por favor, perdónennos, cómo va  a leer un libro de Historia un jugador de fútbol (que me perdonen todos aquellos futbolistas de primera división que sepan quien es Ramiro II de Aragón). Todos caen en el mismo camelo.

     Luego están el Atleti, el Valencia, el Zaragoza... equipos que quieren ser grandes, ricos, excesivos. Quieren ser como el Madrid y el Barça, y no se dan cuenta de que lo único que tienen que merezca la pena, es precisamente aquello de lo que carecen esos "dos grandes clubes". Lo mejor que tienen es la pasión y el espíritu que no se pudieron, ni se pueden, ni podrán comprar con dinero. Pero luego resulta patético esa envidia infantil al Madrid (sobre todo al Madrid) y al Barça. Decía Séneca que la crueldad nace de la debilidad. Pues eso.

     Tal vez la excepción es el Athletic de Bilbao. Jugadores de allí. Quizá no estaría mal que a todos los clubes se les exigiera que un porcentaje mínimo de su plantilla hubiese crecido en su cantera. Un mínimo de amor al equipo se garantizaría, aunque no nazcan en el lugar, cosa secundaria. Pero sí haberse criado en un lugar, jugando al fútbol, para luego defender esos colores, y no los de los billetes.
    
     El fútbol, como deporte es muy divertido, casi de lo que más de todo lo que existe para entretenerte. Pero el fútbol de las teles, las radios... circo romano hoy. Y mañana no habrá ni ruinas venerables.

lunes, 7 de mayo de 2012

película 01 EL TURISTA ACCIDENTAL


Las únicas sonrisas que se le abrieron en el pecho al protagonista son las que le proporciona la compañía de Muriel (Geena Davis), la extraña mujer. 
El turista accidental somos todos; la vida es viaje y muchas de las cosas que nos pasan, pasan y ya está, no hay que darle más vueltas. Eso debió pensar el protagonista cuando se descubrió a sí mismo sonriendo al espiar a Muriel cantando, mientras ella lavaba los platos, como si no existiese nada más que esa canción y aquel rincón íntimo y cotidiano, como metáfora absoluta de la felicidad de andar por casa.
No es recomendable ver esta película con sueño a eso de las tres de la tarde, no porque sea mala, sino por la lentitud. Pero esa lentitud es natural y llena de matices en cada escena gracias a que el ritmo lo saben mantener los actores, que sin ser los archiconocidos americanos, saben hacer su trabajo con solvencia y en algunos casos brillantez.
El primero al que hay que aplaudir es a Edward, el perrete. Parece tranquilo pero luego se la va la pinza y empieza a hacer de las suyas. Gracias a eso Muriel se irá acercando más a Macon, pues ella es amaestradora de perros y la contrata para que le enseñe algo de civilización a Edward.
Macon (William Hurt) hace una gran papel. Difícil, no porque tenga que saltar de un coche en marcha, o porque tenga que hacer puenting ( o su doble), no, nada de eso hay aquí. Hace un buen papel porque mantiene una coherencia en toda la película. Y es su cara, aparentemente sin mudar en toda la película la que nos gana. Lo entenderá el que llegue hasta el final.

En cuanto a los personajes secundarios, tengo que decir algo en general de los actores secundarios. Que los mejores son los que no desentonan. Y preguntará alguna persona insatisfecha con esta afirmación ¿y ya está? Sí. Y es lo más complicado para cualquier actor: no desentonar.
Si lo pudiéramos comparar con la vida en un barco de guerra, por ejemplo, las reglas serían estas:
el actor principal es como el capitán del barco, es el puesto de mayor responsabilidad, y no se puede arrugar cuando vienen las cosas mal. Sea en forma de enemigo armado hasta los dientes, en cuyo caso no podrá agacharse y deberá andar estirado en el alcázar de popa; sea en forma de oleaje o temporal, donde tampoco podrá irse a la bodega del barco a llorar en un rincón entre barriles.
El actor secundario sería como ese marinero que puede holgazanear durante mucho tiempo, pero que cuando el contramaestre truena ¡Al abordaje!, se lanza al barco enemigo como si fuese su último abordaje.
Y aquí los actores secundarios esperan bien la ola, por seguir en el mar, y cuando llega saltan bien y no les tira apara atrás, saben escapar hacia delante sin que los voltee.
Luego, practicamente durante toda la peli, todo es enredo y caos (sin tiros ni silicona), para un hombre que se había convertido en autómata, destemplado, que una mañana se encuentra de frente con la lucidez. Es curioso porque esos momentos son únicos y aislados. Ni vuelven ni se recuerdan tal cual. Es como si a alguien distinto a nosotros le hubiera pasado.